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El pasado 22 de febrero, se llevó a cabo la presentación del libro “Alicia en el país de las Maravillas” del autor Juan Gedovius, de la editorial Alfaguara, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

Para Juan Gedovius, ilustrador con más de 30 títulos y varios premios, el retomar la clásica novela “Alicia en al país de las Maravillas” ha sido una oportunidad de conocer por primera vez a los personajes como su autor los imaginó, hace más de un siglo.

Al presentar el libro, editado por Alfaguara Infantil en la 41 edición de la FIL Minería 2020, conversó con niños y adultos sobre su oficio de ilustrador, que realiza desde que tiene memoria.

Fotografía por Yamuki Saravia

“Es como empezar a manchar el papel y de repente esas manchas se transforman en cosas y de repente se convierten en dibujos. Cuando me preguntaron a qué me dedicaba dije: soy un acomodador de manchas pero dejó de importarme eso y entonces cada vez que me preguntan a qué me dedico les digo que a hacer dibujilíbridos cuentiformes. Más fácil y más claro, ni el agua”

En un principio, cuando le sugirieron retomar la historia de “Alicia en el país de las Maravillas” no le interesaba, “siempre pensé que hacer los clásicos era como hacer lo mismo sobre lo mismo pero les tengo una noticia impactante: no conocemos los clásicos como son, siempre conocemos algo que es una especie de historia que no se parece, para nada, a la original”.

Fotografía por Yamuki Saravia

Relató que trabaja de varias maneras, haciendo sus propios libros, con ilustraciones para libros de otras personas, “hago cuentos con otras personas y últimamente se me metió en la cabeza hacer clásicos”.

Comenzó a leerlos y se dio cuenta que no los conocía. Ser consciente de que valía la pena trabajar en ello lo llevó a ilustrar El principito, el primero de una colección que ahora incluye al clásico de Barrie y contemplará realizar dos relatos más de Lewis Carroll: Al otro lado del espejo y La caza del Snark.

Finalizo la presentación con una divertida invitación a la lectura a todos los niños que se encontraban reunidos en el auditorio Bernardo Quintana, quienes lo despidieron con un fuerte aplauso.

Fotografía por Yamuki Saravia