No se sabe en qué momento y circunstancias surgió el arte, sin embargo se puede entender que desde tiempos muy remotos el hombre ya tenía el afán de representar arte a partir de un proceso de construcción sumamente complejo, con indicios de expresar pensamientos y sentimientos a partir del objeto visual y por otro lado la comunicación ya tenía la necesidad de comprender e interpretar dicho lenguaje, desde un proceso de percepción.

Foto: WallHere

Esto da pauta para hablar del arte conceptual en los setentas, donde las conceptualizaciones de las obras toman el papel protagónico ante la obra misma, en ocasiones el arte resulta una experiencia estética para quienes lo aprecian desde la belleza de lo sublime que puede resultar un objeto (relación sensible que difiere de la belleza) donde no toda obra se considera agradable para suscitar experiencias estéticas, dado que no enmarcaría la relación sensible que establece el sujeto con su entorno a la hora de apreciar dicha obra, puesto que no todo es bello.

 Hablar de lo estético y lo no estético es una invitación que realiza cada obra al ser  presentada y a su vez permite notar cómo es que a través del tiempo estos límites se han ido eliminado, pero tal incitación nos vincula también a dar cuenta en qué grado esas obras son capaces de remitirnos a una experiencia estética, ya que si bien casi cualquier cosa puede hacernos experimentar una vivencia sensible, no toda obra o situación puede suscitar una vivencia reflexiva, sobre la que el pensamiento permita dar cuenta de una explicación.

Pero un aspecto importante es el papel que toma el sujeto de tales experiencias, ya que este se transforma por la adquisición de conocimientos, por lo que los objetos interpretados por él, también se transforman convirtiéndose en objetos de sentido, es decir, que en primera instancia para poder tener una experiencia estética es necesario tener un conocimiento previo, una relación mediada por los significados y el objeto, que es rasgo de toda experiencia estética, de todo un lenguaje audiovisual, que transmitimos a través de los sentidos de la vista, dicha composición  transmite ideas o sensaciones, ajustándose a la capacidad de comprensión de cada persona, para botón de muestra detallare el trabajo de tres pintores muy emblemáticos en la historia del arte .

Pintores

  1.  Julian Beever  (Artista que pinta en las calles)

Es un artista británico que se dedica a dibujar con tiza. Ha creado dibujos de tiza en 3D en el pavimento utilizando un método llamado anamorfosis que crea una ilusión óptica. Sus dibujos en las calles desafían las leyes de la perspectiva. Aparte del arte en tres dimensiones, Beever pinta murales y réplicas del trabajo de grandes maestros del arte.

Desde el 2004 una cadena de correo con algunas de las obras de Beever ha estado circulando por Internet. El juego visual que proponen las imágenes ha sido confundido por muchas personas como producto de una edición fotográfica.

Foto:Pinterest

Robert Norman Ross ( Bob Ross)

Fue un pintor americano y presentador de televisión estadounidense, sin duda uno de los pintores más emblemáticos de la historia y cuyo legado aún puede ser apreciado como atracción turística en New Smyrna Beach, ciudad ubicada al norte de Florida, a unos 366 kilómetros de Miami.

Hasta 1995 fue conocido por presentar el programa de televisión «El placer de pintar con Bob Ross en el que realizaba distintas pinturas de Oleo en vivo y mostrando diversas técnicas.Al principio de cada episodio contaba los colores que iba a necesitar y empezaba a pintar sobre una superficie previamente preparada. Solía pintar escenas de arboles, lagos y rios, claramente inspiradas por su permanencia en Alaska cuando era miembro de la fuerza aérea.

Utilizaba la técnica de pintura húmedo sobre húmedo.Bob utilizaba diminutivos y adjetivos alegres para referirse a sus pinturas, como happy little trees (arbolitos felices) y pretty little mountains (montañas bonitas). También culminaba sus episodios con «happy painting» (felices trazos), y siempre hablaba de “happy accidents” (accidentes felices) en lugar de errores y de su “viejo pincel de abanico».

Foto:Pinterest
  • Charles Warren Eaton ( pintor de los pinos)

Nació en Albany, Nueva York, en 1857. Pintor tonalista que alcanzó la fama con sus paisajes, conocido como el “pintor de los pinos”, por los numerosos cuadros que realizó en los que representó pinos blancos del este.

Este estilo que irrumpía y que sería conocido como tonalismo, tendían a representaciones de escenarios más intimistas, de discretos colores, por contra de la grandeza de los representados hasta entonces por los realistas. Entre 1890 y 1900, Eaton logró la madurez de su pintura con dos tipos de técnica, los cuadros hechos con los detalles tonalitas, en él que comúnmente representaba pasto y árboles, algunas veces agua o alguna piedra, todos ellos de ambiente intimista y colores suaves; por otra parte llevó a cabo paisajes majestuosos, de altos pinos, usualmente con contraluces y el resplandor del sol en poniente. Fueron estas sus obras más reconocidas, llegando como decíamos a ser conocido como el “pintor de pinos”.

Trabajó sobre todo el óleo, aunque practicó también la acuarela, siendo uno de los fundadores y miembro de la Sociedad Americana Acuarela. En la década de 1920, la gran depresión hundió el mercado del arte, y la creatividad de Eaton se desvaneció; se trasladó a Bloomfield, Nueva Jersey, donde vivió una jubilación tranquila junto a su hermana y una sobrina hasta su muerte en 1937. Tras años de olvido, el interés por la pintura de Eaton resurgió en las últimas décadas del siglo XX.

Dentro de la discusión de lo que entonces es arte y no es arte no solo se parte de los sujetos que son capaces de reconocerlo e interpretarlos sino que existen una serie de reglas y condicionantes que permiten a las obras y a sus autores presentarles como tal, es decir; que hay un campo productivo de bienes materiales y simbólicos, que deben remitirse a las limitaciones de las reglas sociales para producir , lo que genera hábitos a los cuales nos vamos habituando para seguir dichas reglas del campo y percepción .

El arte es una enigmática esencia de locura al presenciar una obra plástica que te envuelve desde lo más profundo de tu ser, el admirar los colores, la textura, el fondo, los objetos es apreciable observar, detallar, comprender dicha obra, desde lo que el pintor quiso transmitir, con esa gama de elementos monocromáticos.

Foto:Travel-Headquartes.com

El arte abstracto tiene esa tonalidad y mezcla de colores inigualables que hacen combinación al objeto, mucho más llamativo o más insípido, más grotesco e ir relucido, pero nunca puede ser tomado como fealdad, porque al admirarlo la piel se pone a flor de piel.